La Iglesia cristiana, del siglo ll, al siglo lV.

Raúl Cadena Cepeda.

Revisión: 5 sept. 2001

 

Esta etapa de la iglesia, comprende el período que abarca desde su integración como institución, hasta la colusión con el poder civil.  Y el reconocimiento del cristianismo como religión del Estado, por Constantino, quien muere en 337 D.C. 

Dejamos en el tema anterior, a Pablo de Tarso, comprometido con una visión de Cristo.

Enseñando a los habitantes de imperio Romano, del siglo l, el mensaje del redentor.

Luchando contra el fanatismo de sus propios conversos. Quienes transformaban el evangelio de Jesús en una doctrina de iluminados. Donde la inspiración y revelaciones, se mezclaban con la fantasía y la farsa, fundamentadas en meras sensaciones psíquicas.

Y nos topamos con una gran ironía. Pablo también era un iluminado que daba mayor importancia a su visión de Cristo, que al conocimiento personal que tuvieron los otros doce, del Mesías.

Por otra parte, predicaba el mensaje de Jesús. Mismo que había aprendido de los apóstoles originales, y con los cuales ahora mantenía, un distanciamiento casi total.

Pero como vimos anteriormente, el mensaje de Pablo era mas moderno, pues no se basaba en la prédica escatológica de que: "El fin del mundo está próximo ( La parusía. )". Sino que el reino de Cristo, está por llegar.

Pero al igual que los doce apóstoles, también Pablo muere. Y queda incumplida la profecía del Nazareno, de que al menos algunos de sus discípulos, no morirían. Los Cristianos ante esa disyuntiva, buscan una interpretación del mundo que los rodea. Con la esperanza de la vida del mas allá.

Y la mejor opción que viene a sus mentes, es la formalización de la iglesia de Cristo.

Esta idea no es nueva, pues ya el Mesías la deja entrever. Cuando menciona que en Pedro,como sobre una piedra, edificaría su iglesia.  ( Desde luego que esa mención de Cristo puede ser un mero juego de palabras. Debido a que a Simón se le apodaba  Cefas, o " la piedra ", desde su infancia.   Haciendo alusión quizá, al carácter duro de Pedro. )

Pero ahora, había que dar marcha al proyecto.

Durante el tiempo inmediato a la muerte de Jesucristo, solo había dos clases de creyentes. Los pastores, que eran los apóstoles de Jesús.  Y la grey, quienes eran todos los demás ( Israelitas, por supuesto. )

Y al ampliar Pablo de Tarso, el mercado de los fieles, a todos los gentiles. El grupo se incrementó en número, pero conservando la misma estructura mental.

No existían ni los sacerdotes, ni los edificios de las iglesias, ni la jerarquía eclesiástica, como ahora los podemos apreciar.

¿ Quien dio a la iglesia, la forma que ahora conocemos. ?

Nadie.

Se fue dando sola, a base de prueba y error.

En el siglo ll D.C., existía una serie de comunidades de creyentes, que habían sido convertidos por Pablo, o por los doce. Y que se mantenían en contacto entre sí, mediante los viajes misionales de algunos predicadores.

Pero eso era todo.

Ahora estas comunidades tenían una necesidad imperiosa.  El hacer frente común, a las amenazas exteriores.

Los cristianos habían sido expulsados de las sinagogas. Y los judíos de la puerta, que se convertían al cristianismo, eran alejados de las comunidades israelitas.

Por otro lado. La mayoría de los gentiles conversos, eran pobres e ignorantes. Por lo que se veían expuestos a los abusos de las clases mas poderosas.

Pero la unión hace la fuerza. Y el mundo se encontraba ahora, frente a un nuevo fenómeno.

Los débiles, pobres e ignorantes, eran inmensa mayoría en el imperio romano. Y habían encontrado una fuerza que los empezaba a aglutinar. ( Y siguen siendo mayoría, en nuestro continente. )

El primer modelo que escogieron estos primitivos cristianos, fue el: " Colegia tenuiorum. ". Asociación de gente modesta, que existía entre los latinos.

Estas Colegia tenuiorum, eran agrupaciones romanas, que existían desde hacia varios siglos. Y tenían una finalidad mutualista.

Su administración era simple. Contaban con: Supervisores ( epimeletas ), tesoreros, conserjes y asesores.

De una manera parecida, las incipientes agrupaciones cristianas escogen su obispo, su diácono y sus presbíteros. Que en cierto sentido tenían las  mismas funciones que los mencionados anteriormente.

Presbíteros: son los ancianos. Y su función era la preservación de la doctrina,  y la definición de la ortodoxia espiritual.

Diácono: significa servidor. Y su función era la administración material de la agrupación.

Obispo: significa supervisor o vigilante. Y su función era, la de líder del grupo.

Laicos: del griego, significa plebe o soldadesca.(  Laios )

En la primera epístola de Clemente, en 96 d.C., se menciona esta organización jerárquica. Pero no existía aún, en forma universal.

En el manual de catequesis Sirio: " Didache", de finales del siglo l.  No se menciona la existencia de los presbíteros. Y los profetas y videntes, aún operaban en la transmisión de la doctrina en esas iglesias de Oriente.

Esta pequeña estructura administrativa era ahora imprescindible, pues los predicadores itinerantes (Didascalos. ), proliferaban como hongos. Promoviendo incoherencias, y causando gran confusión.

Y los profetas, videntes e inspirados, eran mas frecuentes que un resfriado.

Todo el esquema se encontraba en crisis. La superstición era rampante. Y aún para los amantes de lo exótico y de lo mágico, esto era un exceso. Había que poner un alto.

Los creyentes se cansaban de tanta incertidumbre. Y anhelaban el orden que solo se logra, con una institución estable.

Los obispos tenían la responsabilidad de proporcionar ese orden. Y la obligación, va acompañada de la Autoridad.

La fe del hombre común, identifica lo inmutable con la verdad:

"Algo que perdura, debe ser cierto."

Y los temas complicados, requieren de especialistas.

La iglesia ha nacido. Y con ella, la disciplina del arcano.


 

En este período de la historia, la iglesia centró sus preocupaciones en cuatro temas principales.

1- Las persecuciones por parte del Estado.

2- La ortodoxia del dogma.    Este asunto se dividía en dos vertientes:   La definición de la doctrina correcta ---- Y la supresión de las herejías.

3- La organización de la jerarquía eclesiástica.

4- La definición del calendario litúrgico.


 

Tocando el primer tema:

1- Las persecuciones religiosas. -- Vemos que las comunidades cristianas estaban ajenas a los círculos de poder. 

Se mantenían en un estado de intento de supervivencia. Constantemente acotadas o perseguidas, por la autoridad civil.

No era visto con buenos ojos por los gobernadores romanos, el crecimiento explosivo de una secta oriental de revoltosos, seguidores de un tal "Chrestus". ( Según Suetonio, en la Historia de los doce cesares. Y corroborado por Flavio Josefo, en la Historia de los Judíos.)

Y los Emperadores se comenzaban a preocupar.

¿ Que pasaría, si uno de estos fanáticos iluminados, sintiese la necesidad de purificar el mundo con el fuego. Tal y como predica su doctrina. Y se le ocurriese quemar la ciudad eterna.? ¿ O derribar las torres gemelas del palatino.?

Entonces dejaría de ser eterna, para convertirse en unas ruinas humeantes. Nerón meditaba sobre estos peligros. ( circa  64 dC. )

Durante este período de la infancia de la iglesia, ésta se vio sometida a persecuciones. Y las mas violentas sucedieron durante los reinados de los emperadores:

Nerón, Domiciano, Trajano, Decius y Valeriano.

El conflicto entre los cristianos y el gobierno imperial, se debió principalmente a dos causas:             La primera consistió en la negativa de reconocimiento de que el emperador era dios. Y la segunda, al rechazo de adoración, al resto de los dioses del panteón.

Esta asunto era muy importante para la autoridad civil, pues el reconocimiento de la divinidad del emperador era el aglutinante de la población del imperio.  Indispensable, especialmente en este tiempo, en que se comenzaban a gestar las invasiones de los pueblos bárbaros.

Por otra parte, ahora mas que nunca, era necesaria la protección de todos los dioses del panteón romano. Y los cristianos eran desertores de esa comunión. De la unión entre el pueblo romano, y la divinidad.

Debo mencionar aquí, que el asunto de la deidad de los emperadores, no es un tema simplista.

Cuando un emperador moría, y había sido honesto, recto, justo y valeroso. El senado romano le reconocía tributo. Proclamándolo dios.

Esto impulsaba a los emperadores a comportarse de manera mas valiosa para el imperio, que si no tuviesen ese aliciente.

Pero a partir de Tiberio, este proceso se desvirtuó. Un senado adulador, comenzó a entregar el título de deidad, a varios emperadores, estando aún en vida.

Algo similar a los monumentos, erigidos a los presidentes vivos, en latinoamérica

Augusto, no quiso aceptar el título de dios, pues esto acarreaba múltiples responsabilidades. Y el grave compromiso de mantener una moral rígida.  Esto  hacía mas pesada la carga de administrar el Estado Romano.

Y desde luego, los emperadores no creían en la inocentada de la divinidad del emperador. Pero fingían, pues el dogma del Estado, así lo requería.  ( Ahora no sucede lo mismo, todos estamos convencidos de los dogmas de nuestra religión. )

Vespasiano, que no era divino, al ser cuestionado por su médico: ¿ Como te sientes ?, en su lecho de muerte.  Respondió:

Muy mal, " Siento que me estoy convirtiendo en dios. "

Volviendo ahora, al tema de los conflictos entre el imperio y los cristianos, vemos que a pesar de lo violento de las persecuciones, y lo espantoso de los tormentos, los cristianos soportaron con estoicidad este castigo.

Siendo como menciona tertuliano: La sangre de los mártires es semilla de salvación. Sanguis martyrum semen christianorum. 

Desde luego que no todos, ni siquiera la mayoría, aceptaron esa suerte. Muchos claudicaron y rindieron culto al emperador y a los dioses paganos.

En 258 d.C., la iglesia de la ciudad de  Roma sufrió en carne propia, los dolores de esa persecución. En este caso, se patentizó al mismo tiempo, el heroísmo y la claudicación.

Mientras celebraba misa en las catacumbas, el Papa Sixto ll, el lugar fue sitiado por soldados romanos.

Para evitar represiones contra su grey. El Papa se entregó voluntariamente. Sus diáconos hicieron lo mismo.

Como se negaron a renegar de la fe cristiana, fueron decapitados.

Con ello, Sixto, no solo dio testimonio de su fe, sino que salvó a su congregación del sacrificio.

Por otra parte, en 303 d.C., el Papa Marcelino, al ser sometido a suplicio, se retractó de la fe de Cristo.

Entregó las sagradas escrituras para ser quemadas. Y ofreció adoración a los dioses paganos.

Murió al año siguiente, en desgracia y despreciado por los creyentes.

Pero ahora es san Marcelino.  ( No confundirlo con: Marcelino, pan y vino. Quien fue mas afortunado )


2- La ortodoxia del dogma:

Este asunto fué de importancia primaria, y fué el motivo de disputa entre los primeros cristianos, el elemento que definió la relación entre la iglesia y el estado, y que marcó el comportamiento futuro de la iglesia católica. 

La Ortodoxia en la doctrina:

Después de la muerte de los primeros apóstoles, al final del siglo l. Los cristianos comenzaron a escribir sus experiencias místicas.

Y algunos dejaron también por escrito, la tradición que habían recibido de los apóstoles. O de quienes, los habían conocido.

Pero en muchos casos, se dejaron llevar por el entusiasmo. Y creyendo ser iluminados por el espíritu, inundaron de pseudo evangelios, al mundo de la época.

A mediados del siglo ll, este cuerpo de escrituras fue creciendo considerablemente. Y al leerlas era obvio que muchas de ellas, quizá la mayoría, eran imaginaciones, o simples fraudes.

Para garantizar la integridad del mensaje de Jesucristo, la iglesia decidió suprimir la mayoría de estos escritos. Los cuales se llaman ahora: "Apócrifos."

Los documentos aceptados formaron las "escrituras", o canon del Nuevo Testamento .

Los cuatro evangelios canónicos, se atribuyen a Mateo, Lucas, Marcos y Juan. La  adjudicación a estos, se hizo en el siglo ll. Cuando ya nadie estaba completamente seguro de ello.

La selección de los evangelios canónicos, se realizó en el concilio de Nicea en 325 d.C., y fueron ratificados en el concilio de Laodicea en 363 d.C.

 

Se supone que los evangelistas son:

1- Leví, hijo de Alfeo, recaudador de impuestos, a quien  llamamos Mateo.

Apóstol, escribió su evangelio, alrededor del año 70 D.C. Pero su redacción actual se remonta a documentos compilados en Egipto en el año 90 D.C. Este escritor conoció al Mesías.

2- Juan de Jerusalén, ayudante de  Pablo y Bernabé. Lo conocemos con el nombre de Marcus. escribió alrededor del año 80 D.C. No conoció a Jesús.

3- Lucarno o Lucas. Médico oriundo de Alejandría, compuso su evangelio a finales del siglo l. No conoció al Mesías.

4- Juan hijo de Zebedeo, Apóstol, y discípulo amado del señor.

 

Y el compendio de escritos ortodoxos que acepta la iglesia católica, lo forman:

 

Este canon, se elaboró de acuerdo al consenso de los cristianos de la época. En el entendimiento de que cada libro está asociado con alguno de los apóstoles, y es ortodoxo en su doctrina.

El listado de este canon, se completó en la primera mitad del siglo ll D.C., Pero en Occidente, no quedó aprobado hasta el año 385 D.C.

 

Sin embargo, no todo el mundo quedó satisfecho con la imposición del credo ortodoxo. Desde el principio aparecieron voces disidentes.

Los que no estuvieron de acuerdo, con el cuerpo de creencias expuesto por la jerarquía eclesiástica, recibieron el título de herejes.

Y a la doctrina triunfante, se le calificó como: " credo ortodoxo ".

Y aquí traemos a colación un tópico, que menciono en los temas teológicos, de estos ensayos.

¿ El credo ortodoxo, se impuso. Por ser el correcto ? 

Ó

¿ El credo que se impuso, se autodenominó " El correcto ".?

Bueno, nunca lo sabremos. Pero para el hilo de esta historia, basta con saber cuales fueron las principales herejías de la época.

 

 


3- Pasemos ahora, a ver el asunto, de la organización eclesiástica.

Con el tiempo, los obispos fueron adquiriendo mas poder. De funciones de carácter meramente espirituales, su ámbito de acción se amplió a lo temporal. 

Y ya en el siglo lll, está bien cimentada la idea del obispo monárquico. Tesis sostenida por Ignacio de Antioquia. ( Obispo, por supuesto. )

En ese momento, los obispos comienzan a darle legitimación a su investidura.

El obispo, es el monarca elegido por el pueblo. E instalado según el "Ordo sacerdotalis.".

Por otra parte, se justifica ese hecho consumado, persuadiendo a la comunidad de que el episcopado monárquico, ha sido instituido por los apóstoles.

Y cada comunidad cristiana, presenta en ese tiempo, una lista cronológica de sus obispos. A partir del actual, y hasta el fundador: " Pedro. "

A ésta se le llama: La tradición apostólica.

Sería interesante conocer esa lista. Pero parece que se ha extraviado.

 

Los obispos, han puesto en orden a los laicos.

Ya nadie tiene derecho a tener visiones, ni a profetizar, ni otorgar los sacramentos. Si no cuenta

con la anuencia de su obispo. Se desautoriza la relación directa entre el creyente y Dios. Se exige que cuente con el intermediarismo ortodoxo, de la jerarquía.

Esto fue un gran logro, para mantener la pureza de el evangelio. ( Un logro para los clérigos, por supuesto. )

La única batalla que presentaron los laicos por mantener sus derechos dentro de la iglesia, la dio un tal Montano. Quien en Frigia y apoyándose en un movimiento pietista, da la cara para restituir los derechos de los profetas e inspirados.

En unos cuantos años, es derrotado totalmente. Montano era demasiado inocente, al intentar romper este monopolio.

Pero lo que fue simple con los laicos, resultó bastante mas complicado con los demás funcionarios eclesiásticos.

Los presbíteros y diáconos, no se sintieron satisfechos con la importancia que iban adquiriendo los obispos.

Por una parte, porque despojaba a los presbíteros de su atribución de regir en temas de doctrina. Y los diáconos quedaban supeditados en un plano muy inferior, en la jerarquía de la iglesia.

Durante casi un siglo, éstos dieron feroz batalla a los obispos, con el propósito de recuperar su estatus. Pero era una guerra perdida. Principalmente porque los obispos mantenían entre sí, una alianza de apoyo mutuo.

Después de la sumisión de los presbíteros y diáconos, a la voluntad de los obispos, se define en la jerarquía, lo que se llama el orden sacerdotal. ( ordo clericalis )

Que a partir de este siglo lll, también se le llama clero. Pero que en este momento, todavía no es sacramental. 

Queda el clero, entonces, estructurado de la siguiente manera:

En la cúspide: El obispo, con poderes absolutos en el plano de gobierno temporal, y espiritual.

Los presbíteros se transforman en los sacerdotes, quienes cumplen las misiones espirituales que les define el obispo.

Los diáconos, como auxiliares personales del obispo.

Sin embargo. Faltaba aún una batalla. La librada entre los diáconos y los sacerdotes, para obtener la  superioridad  jerárquica entre estos dos grados clericales.

En el siglo V, los sacerdotes logran imponer su autoridad sobre los diáconos, y relegar a éstos a funciones secundarias.

Se tienen que conformar estos últimos, con su triste situación. A cambio de tener un jefe de entre ellos, llamado Archidiácono.

Con el tiempo, se descubren otras funciones que la comunidad requiere. Y para ello se crean funcionarios inferiores, como son:

Exorcistas, acólitos, lectores, campanilleros  y porteros.

Las mujeres estaban en este siglo lll, integradas en el orden sacerdotal. Se les llamaba Diaconisas, viudas, o vírgenes.

Estaban ellas, en el nivel mas bajo de la escala jerárquica. Sus funciones se limitaban al servicio de los integrantes del clero. ( Peor que las monjas,  de hoy en día. )

Pronto desapareció esta orden femenina. Pues al estar adscrita al obispo, se antojaba que pudiese ser motivo de tentación carnal. Y se disolvió. 

Los cristianos quedan diferenciados ahora, en dos clases. Laicos y clero.

Los laicos pierden desde ese momento, y para siempre, toda injerencia en los asuntos del gobierno de la iglesia. Y lo que es mas importante, en la definición de los asuntos de fe y doctrina. Y también son privados del derecho de comunicarse directamente con Dios.  Prerrogativas que recaen en el orden sacerdotal. ( Ordo clericalis. )

Para ingresar a esa orden, se requiere de cursar una instrucción y un ceremonial. Mismos que el obispo guarda celosamente. Y de las cuales, es amo absoluto.

Este tópico es de suma importancia, pues la presencia de la jerarquía en este mundo, no tiene solo la función de interpretar las escrituras y avalar la ortodoxia de la doctrina. Lo mas importante de todo, es que se convierte en una intermediaria entre el creyente, y su Dios.


Te contaré una anécdota.

Cuando yo era muy pequeño, me entusiasmaba observar la luna.

Me sentaba en el jardín de mi casa, y cuando la luna estaba en el cenit.  Saltaba, tratando de pescarla.

No pude.

Pero observé, que había una escalera, que comunicaba a la azotea de la casa.

! Ahí estaba la solución !.  Me subí al tejado y esperé a la luna. Tampoco así la puede pescar.

Con el tiempo me di cuenta, que la distancia entre la luna y el jardín, era prácticamente la misma, que entre la luna y el tejado.

La distancia que hay entre Dios y tú.   Es la misma que hay, entre Él  y el sumo pontífice


La autoridad eclesiástica.

Durante el siglo ll d. C., cada comunidad tenía su iglesia. El obispo era la autoridad suprema de esa pequeña comunidad.

Pero no existía un cuerpo jerárquico o colegiado, que rigiera las acciones en conjunto.

Los primeros pasos que se dieron en el sentido de integrar el poder jerárquico, fueron las reuniones de obispos de cada región.

A estas reuniones se les llamó sínodos.

El primer sínodo se llevó a cabo en Asia, en el año de 165 D.C. ( circa. )

Gradualmente, las iglesias de las ciudades mas ricas y poderosas, fueron asumiendo ascendiente sobre las mas pobres y débiles. Algo lógico, pues seguramente el clero de las primeras, estaba mas preparado.

Este ascendiente, con el tiempo, se transformó en autoridad. De manera que algunas iglesias adquirieron estatus metropolitano.

Pero las mas poderosas, se tornaron en super-metropolitanas.

Estas son las comunidades de Roma, Alejandría, y Antioquía.

Y Roma adquiere además, cierta primacía, por ser la sede de san Pedro.

Este esquema jerárquico fue sancionado en el canon cuarto, de concilio de Nicea. De 325 d.C.

Esta primacía, es el preludio de lo que serán los patriarcados, en el siguiente período de nuestro relato. Con la excepción de que falta una zona de influencia, la de Constantinopla. La cual aún no hace su aparición, en esta época de la historia.

Y cuando Jerusalén, vuelve poco a poco a la vida. Después de la destrucción de Tito. Se convertirá también en un patriarcado.

Con esa estructura jerárquica, comienza la iglesia el largo recorrido, que la llevará hasta nuestros días. 


 

4- Por último. El asunto del calendario litúrgico:

A quienes ya estén cansados de esta larga disertación. Les parecerá que pueden pasar rápidamente hasta donde dice " FIN", pues este tema se antoja totalmente intranscendente.

Lamento informarles que no es así.

Durante los primeros siglos de la iglesia, y hasta el final de la edad media, se le dio una importancia mayúscula, al asunto de la concordancia de las fiestas religiosas, con el calendario civil.

Fue motivo de conflictos, cismas y persecuciones, la definición de las fechas de liturgia.

Ahora nos parece un asunto baladí.

Pero tengamos en cuenta, que algunas iglesias fijaban estas fiestas, mediante el calendario lunar. Y otras con el solar. Y esto hacía que no concordaran.

! AHÁ !

Asunto muy grave. ( Como casi todos, los que se discutían esa época. )

Y como en ese tiempo, no había mucho que hacer. Excepto inventar dogmas. Se convirtió en deporte nacional, las luchas por asuntos doctrinales.

Para comprender el problema de los ritos y sus fechas, ver: Religiones


Raúl Cadena Cepeda.


Bibliografía.

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